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sábado, 24 de diciembre de 2011

Hoy como ayer






MALÓN. Domingo 18 de diciembre de 2011. Estadio Malvinas Argentinas, Buenos Aires, Argentina.

Nota y fotos: www.rollingstone.com.ar

La legendaria banda heavy volvió con su formación oficial tras 14 años, ante un Malvinas Argentinas repleto y ansioso; repaso de sus clásicos, los de Hermética, y la promesa de más.

Siempre cuenta el Tano Romano que en el día de estreno del primerísimo Malón (allá, por abril de 1995) el grupo estaba probando sonido en Cemento, sobre el pucho, con la gente ya apiñada en la antesala del extinto lugar, separada apenas por unas tablas de madera que tronaron en mil pedazos cuando sonaron los primeros acordes de ese "Malón mestizo" de ensayo. "Se nos vino el malón encima", recuerda el guitarrista, con esas risas que solo conceden el transcurso del tiempo y la distancia. En aquel entonces seguramente habrá tenido la misma cara de julepe que él y sus compañeros experimentaron anoche cuando tuvieron que abortar forzosamente "Síntoma de la infección", el tema con el que Malón oficializaba su segunda vuelta (¿algunos recuerdan aquella experiencia con Eduardo Ezcurra en el fatídico 2001?), en el exacto momento en el que parecía que el vallado iba a ceder ante la furia incontenible de miles y miles de fanáticos (siete mil según los partes oficiales, que podrán ser diez, para los ojos afilados). Evidentemente, no la pifiaron Romano, O'Connor y Strunz a la hora de escoger el nombre que advirtiera la identidad de ese proyecto que estaban amasando tras la disensión de Hermética: a 14 años de su último show (una presentación de verano en un minúsculo tugurio de Villa Gesell fue el inesperado interruptus), Malón sigue siendo tan salvaje e incontenible como cuando hacía pata ancha en las postrimerías de los 90, enarbolando las banderas del jevi argentino en el corazón profundo de una Latinoamérica que comenzaba a abrirle las puertas a la expresión más chauvinista del metal pesado local.

"¿Están bien, chicos?", chequeó Claudio O'Connor tras redondear "Culto siniestro", tercera vencida tras una segunda intermisión que había provocado minutos de calma y el remache a destajo de soportes de contención para esas vallas que prometían volar por los aires de la ansiedad, la euforia y la adrenalina contenida tras larga década de reposo. El regreso de Malón, como el de aquellas bandas populares, entrañables y representativas, tenía destino de libro, y bien sabemos que la historia no se merece si no es con un poco de histeria (hasta las hojas más solemnes sucumben al clamor y el apasionamiento de quienes las protagonizan y de quienes las escriben).

Criada e interrumpida en los calores del menemismo, Malón es una foto de época: flexibilización laboral ("Espíritu combativo"), represión social ("Gatillo fácil"), banalización del poder ("Bajo el dominio danzante"), materialismo de plástico ("Hipotecado") y una sensación de furia indómita signan una por una las canciones de una banda que resumió en dos discos de estudio (Espíritu Combativo y Justicia o Resistencia) la desazón de una década entera. También, la muestra de que algo ha cambiado desde que compusieron las "30.000 plegarias" que años atrás clamaban "vos no me dejés caer en las sombras que hoy me arrastran al olvido" y que, esta vez, ya redimida esa causa histórica, le valieron a Romano una sostenida ovación por la sentida versión acústica; una prueba de que, en ocasiones, no es necesario solear a la velocidad de la luz para ganarse los favores del público metalero.

"¿Listos para la H?", arremetió el cantante, quien marcó el groove de la noche con su tradicional cubileteo de puño en muslo y el headbanging en sincro con el bajista Carlos Cuadrado y la doble maza de un Pato Strunz que sigue haciendo escuela en el gremio parchero local. El microestadio de Argentinos Juniors se vino abajo, entonces, con "Evitando el ablande", manifiesto de género en donde la pluma de Ricardo Iorio estableció oportunamente aquello de que "las voces de discoteca no tienen cabida en esta movida", y primera parada de una escalada emotiva que continuó con "Otro día para ser", "Gil trabajador "(¡"de Dock Sud a la Paternal" tuvo más sentido que nunca!), "Memoria de siglos", "Cráneo candente", "Vientos de poder", "Tú eres su seguridad" (con el tribal ié-ié-ieieiá de "Masa anestesiada" como intro) y "Yo soy de la esquina", clave geodésica para un cierre donde hubo mucho de nostalgia y un alentador ánimo al futuro: "Tenemos muchas fechas programadas, así que nos vemos pronto", se despidió O'Connor, en nombre de sus compañeros, prometiendo seguir escribiendo la historia de un verdadero heavyweight en clave presente.

Por Juan Ignacio Provéndola

Setlist

01. Síntoma de la infección
02. Culto siniestro
03. Castigador por herencia
04. Nido de almas
05. Hipotecado
06. Sobaco ilustrado
07. Cancha de lodo
08. Evitando el ablande (Hermética cover)
09. Otro día para ser (Hermética cover)
10. Ciegos del mundo
11. Judas de oficio
12. Bajo el dominio danzante
13. Grito de Pilagá
14. Espíritu combativo
15. Gil trabajador (Hermética cover)
16. Memoria de siglos (Hermética cover)
17. Orgías bacanales
18. 30.000 plegarias (instrumental)
19. Cráneo candente (Hermética cover)
20. Gatillo fácil
21. Vientos de poder (Hermética cover)
22. Cicatrizando
23. 30.000 plegarias
24. Malón mestizo
25. Masa anestesiada/Tu eres su seguridad (Hermética cover)
26. Soy de la esquina (Hermética cover)


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Argentina: Megadeth presentó TH1RT3EN (songs)







Megadeth - Malón. Microestadio Malvinas Argentinas, Buenos Aires, Argentina. Miércoles 9 de noviembre de 2011.

La banda de Dave Mustaine presentó su nuevo disco, TH1RT3EN, en el microestadio de La Paternal. Los recientemente reunidos Malón dieron un pequeño adelanto de lo que será su show del 18 de diciembre.

Fuente (nota y fotos): www.rollingstone.com.ar

Quizás el colorado Mustaine se haya tomado demasiado a pecho lo de TH1RT3EN y la numerología detrás del nuevo disco de Megadeth. De otra forma no se explica que la lista de temas haya sido sólo de 13 canciones y que el show durase apenas una hora (60 rockerísimos minutos) cuando las entradas para campo costaban $350. Así y todo, el público se fue sin chistar, porque es un público incondicional que agota todos los lugares donde vienen año tras año y porque, seguramente, hoy a la noche vuelva a La Paternal en busca de una segunda hora de regocijo.

Cerrado el libro de quejas, hay que decir que el concierto tuvo todos los condimentos necesarios para el festín metalero: machaques de guitarra, doble bombo a morir, headbanging a lo Beavis and Butthead, círculos de pogo feroces, cantitos de aliento y revoleo de remeras reglamentariamente negras, en otra de las tantas confirmaciones del romance con el público de acá ("Si los fans quieren que nos quedemos una semana en Buenos Aires, nos quedaremos", llegó a declarar Mustaine en estos días). Hay algo de barrial, de chabonardi en sus presentaciones argentinas que descolocaría a cualquier sociólogo del rock.

Un comienzo soberbio con "Trust" (tal como abre el disco Cryptic Writings) fue el disparo de largada a las 21.15 -puntualísimo- como estaba anunciado. Imágenes de calaveras y símbolos de radioactividad en el fondo, la batería atrás de Shawn Drover y, adelante, el tridente asesino de David Ellefson-Mustaine-Chris Broderick en la ofensiva. Di María, Messi y el Pipa Higuaín en versión pelilargos. Siguieron en la lista "Hangar 18" (del querido Rust in Peace), "In My Darkest Hour" (aquel réquiem para Cliff Burton), "She-Wolf" (otra de Cryptic, pero menos gastada) y la poderosa "A Tout Le Monde".

"Esta canción es la primera vez que la tocamos en vivo", anunció el Colorado antes de "Whose Life (Is It Anyways?)" y el público se deshizo, como cuando una novia te dice "te quiero" por primera vez. La otra nueva fue "Public Enemy No. 1". Sólo dos estrenos. Para levantar cabeza, hicieron falta un poco de "Head Crusher", otro poco de "Sweating Bullets" y ESE momento tan esperado, el pogo más heavy del mundo, llamado "Symphony of Destruction" (apoyado por el clásico "¡Megadeth, aguante Megadeth!" de la gente arriba del riff madre). En destruir, en romper-todo-porque-sí, radica la esencia del grupo californiano y así cristaliza el sentimiento más visceral de las huestes metaleras locales. También valen "Seek and Destroy" de Metallica y, sin ir más lejos, "Destrucción" de V8. Cada uno sabrá.

Para los bises dejaron "Peace Sells" y "Holy Wars...The Punishment Due" (el otro mazazo de Rust in Peace) cuando el reloj marcaba las 22.20 y apenas había pasado una hora de show. Hicieron el típico saludo abrazados en el borde del escenario, Mustaine regaló hasta las muñequeras (esas que tienen cosidas el nombre del grupo), revoleó púas por todos los rincones y puso su mejor cara de todo-muy-lindo-nos-vemos-mañana ante unos 5.000 seguidores.

Párrafo aparte para el grupo soporte: Malón. Después de varios rumores, la banda de thrash argentino liderada por Claudio O'Connor y el Tano Romano mostró un adelanto (cinco canciones nomás, para dejarte con las ganas) de lo que será su regreso en diciembre, como si fueran un trailer de carne y hueso. Resucitaron temas como "Castigador por herencia" y "Gatillo fácil", y cerraron con el himno "Tu eres su seguridad" de Hermética. "La H no murió, la H no murió", entonó todo el estadio en la previa. La "M" tampoco.


viernes, 11 de noviembre de 2011

11.11.11: Retorna Black Sabbath



Black Sabbath vuelve con formación original, nuevo disco y gira mundial. Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward ratificaron su retorno, lo que ha generado la locura de los fanáticos del heavy metal.

Los fanáticos más jóvenes del heavy metal pueden respirar tranquilos, pues una de las bandas madres de este género, Black Sabbath, confirmó su retorno con formación original para grabar un álbum y realizar una gira mundial en 2012.

De esta forma Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward volverán a grabar un disco de estudio, buscando repetir la última experiencia similar con"staff" completo, cuando en 1978 lanzaron "Never Say Die" y lograron vender más de 133.000 copias.

Desde hace días que la información rondaba en Internet, pues incluso el Twitter oficial de la banda anunciaba una "información especial" del grupo para el 11-11-11, la que hoy fue ratificada al subir la imagen de un teatro con el anuncio "Black Sabbath Reunion II II II".

Y es que para los integrantes originales de la banda no pasó inadvertida la triste muerte de Ronnie James Dio (voz que reemplazó a Ozzy) el 16 de mayo de 2010, por lo que se aceleró el retorno que hoy se confirmó con una conferencia de prensa en el popular Whiskey A-Go-Go de Los Angeles, mismo lugar donde hace 41 años tocaron su primer show.

Por ahora su primera aparición oficial será en el Download Festival entre el 8 y el 10 de junio de 2012 en Donintong Park, Inglaterra.

Aún no hay confirmación de las escalas de la gira mundial, ni muchos menos si vendrán a Sudamérica. Por ahora a los fanáticos chilenos sólo les queda esperar algún comunicado de la banda, o el disco que saldrá en 2012 con la producción de Rick Rubin.

Fuente: LaTercera.com

martes, 2 de agosto de 2011

viernes, 29 de julio de 2011

Judas Priest y Whitesnake en Buenos Aires








El domingo 18 de setiembre, Judas Priest, dirá adiós bajo la luna de Avellaneda. Acompañados por Whitesnake (como en 2005), la banda de heavy metal por antonomasia se presentará en el estadio del Racing Club de Avellaneda, en el marco de la gira de despedida bautizada "Epitaph".


MG


Ell tour, según la propia banda, supone una despedida solo de las grandes giras. De hecho, han anunciado un nuevo disco de estudio y, antes, saldrá a la venta el box set Single Cuts.

Más información sobre el concierto en: http://www.ticketek.com.ar/Conciertos/Metal/JUDAS-PRIEST-WHITESNAKE__JUDASWHI11