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viernes, 26 de diciembre de 2014

Encuentro en el estudio



En entrevista con El País, Chopper se reencuentra con su pasado desde el presente.

A inicios de los años 90, Chopper llegaba a los estudios IFU en la calle Tristán Narvaja para grabar las canciones que compondrían su primer álbum oficial. Varios discos, cambios de formaciones y más de 20 años pasaron para que el grupo volviera a pisar ese mítico estudio de grabación.

Fue en entrevista con El País que Federico Sanguinetti (guitarra) y Fabián Furtado (voz) se reencontraron con aquel pasado desde un presente que los tiene como una de las bandas de mayor recorrido en la escena del rock uruguayo, siempre dentro del metal y atravesando movidas y vaivenes de la musica uruguaya.

Regresar a IFU para la entrevista no fue solo un acto nostálgico: Chopper acaba de lanzar Hechos consumados, su nuevo disco, que mezcla temas propios con versiones. Y, entre esas versiones, una de Riga, tema de la banda de synth pop ochentoso Zero, que fuera originalmente grabado en IFU. 


Mirá la entrevista de El País en este link:
http://www.elpais.com.uy/divertite/musica/hechos-consumados-regreso-chopper-raices.html

martes, 2 de diciembre de 2014

Chopper: 25 años y nuevo disco



 Fuente: La República

“Una Blitzkrieg en el estudio, eso es lo que es “Hechos Consumados” “, confiesa el baterista Leonardo Rodríguez. Un ataque veloz y letal, realizado en poco tiempo, con objetivos claros y bien definidos.

“Hechos Consumados” es el primer álbum de estudio de Chopper en lustros, y el documento con el que el quinteto uruguayo de metal celebra los 25 años de su fundación en 1989 y salda deudas afectivas con su legado, sus influencias, su musa, y sobre todo, con sus fans.

Fueron los fans de Chopper los que llenaron La Trastienda en los dos shows de reunión de 2013 en total comunión con la banda, y lo que los motivó a volver a la ruta.

Para saber de la banda, su pasado, presente y futuro, QUÉ VIDA dialogó con uno de sus guitaristas, Federico Sanguinetti.

Contame un poco de los inicios de la banda, ¿cómo se formó?

Entré al grupo cuando la banda ya tenía un par de años de formada. Era una banda que estaba ya sonando en los conciertos y los iba a ver. Recuerdo especialmente un concierto que me impactó que fue en club Atenas. El evento se llamaba “El desconcierto” y tocaban varios grupos, entre ellos Chopper y fui para ver a la banda. Ese día no me imaginé que luego acabaría tocando con ellos.

La banda la formaron Leo Rodríguez, baterista, y Luis “El Peruano” D’Angelo, bajista, en 1989. Leo venía de tocar en una banda llamada Moby Dick que también había visto tocar algún par de veces y que también me gustaba, y Luis venía de Alto Voltaje, a quienes por poco no llegué a verlos. Tocaba en una banda llamada “Shock” y en un concierto en el que tocamos en el teatro El Tinglado junto a Chopper e Inner Sanctus, recuerdo que en el backstage me vino a hablar Luis que querían incorporar otro guitarrista, porque había entrado Ernesto a la banda y le querían dar un giro. No lo podía creer. Me dio un cassete y me dijo que si quería ir a probarme, me aprendiera “Sabiendo que vas a morir” y “Running Free” (de Iron Maiden). Al otro día estaba sacando los temas y poco después hicimos el primer ensayo que fue alucinante, hubo conexión inmediata entre todos.

¿Por qué el metal? ¿Crees qué hoy por hoy ese género tiene futuro?

Qué buena pregunta. Es el género que nos juntó. Nos conocimos gracias al metal, que es uno de los estilos de música que tenemos en común y con el que nos sentimos cómodos tocando juntos desde hace más de 2 décadas. Cuando fuimos la primera vez a tocar a Santa Lucía, allá por el 92’ estábamos en el Club 23 de Marzo, que era donde íbamos a tocar y un señor nos vio en el bar, mientras estábamos armando el back line para hacer la prueba de sonido, y nos preguntó: “Uds. ¿son un conjunto de música beat”? La etiqueta puede ser cualquiera, lo importante es el mensaje, la actitud y la comunicación con el público.

Para este señor también estaba claro. El Heavy Metal dejó de ser un estilo en discusión y es ya un género instalado. Trascendió generaciones y cuestiones estilísticas. Desde Black Sabbath para acá hay un mundo entero de bandas de metal y de una cantidad enorme de nuevos géneros parientes digamos, sub-géneros y estilos. Hay para todos los gustos y hoy día creo que no tiene límite la creación artística en cualquier estilo o rama estética. Más aún con los medios técnicos de hoy día a todo nivel: equipación, grabación digital, instrumentos, Internet.

¿Cómo fue celebrar los 25 años y volver a tocar juntos?

Fue una experiencia alucinante, un momento muy importante, muy lindo para nosotros y toda la gente que trabaja con nosotros. Tocar juntos después de más de una década fue algo mágico, teñido de esa mística que tiene este grupo que va más allá del entendimiento musical o cuestiones estéticas. Al ser un grupo de amigos tenemos una “vibra” digamos, que va en la misma dirección que el objetivo artístico, y eso se da naturalmente, es lo que mueve al grupo.

¿Qué volverían a hacer y qué cambiarían de lo que hicieron en este cuarto de siglo de fundada la banda?

Volveríamos a hacer todo lo mismo de nuevo y más todavía. Si me apurás con la segunda, te digo que si pudiera cambiar e ir para atrás en el tiempo trataría de conservar la cinta de una pulgada con la que grabamos en el año 1992 en IFU con Daniel Blanco. Esa cinta tenía las tomas de nuestro primer disco “Chopper” en 16 canales. Esas cintas eran frecuentemente re-utilizadas luego de terminar el trabajo, y era normal que se utilizaran para grabar a otros artistas. Como lo hacía cualquiera en su casa con los cassettes. Agarrabas y grababas arriba si querías, borrando lo que había antes, no había tecnología digital como hay ahora, que te permite guardar todo. Hoy día se perdió ese material que nos encantaría tener.

¿Cuáles son los “hechos consumados” que se pueden escuchar en el nuevo disco?

Estos refieren a la situación en que está la banda al momento de grabar el disco. Recién habíamos terminado los conciertos de reunión y comenzamos a pensar en grabar algo. Ya teníamos como la necesidad de volver a entrar a un estudio juntos desde hacía un tiempo. Durante los ensayos para La Trastienda 2013 comenzamos a manejar la posibilidad de hacerlo. Y bueno, hoy es un hecho. También el nombre refiere a las versiones, que es otra cosa que queríamos hacer: Volver a grabar alguna versión. Esta vez, varias versiones de artistas que nos marcaron a nosotros. Como que el hecho consumado en este caso es darnos el gusto de versionar unos cuantos temas.

¿Cuándo se vienen nuevos toques de Chopper?

Por ahora no. Juntar a Chopper tiene un trabajo logístico previo, ya que hay un par de integrantes fuera del país, y además, cada uno tiene sus proyectos musicales en paralelo con la banda, así que hay que buscar el espacio, quizá se dé el año que viene, esperamos.

¿Tienen algo pensado para corto, mediano y largo plazo para la banda?

Actualmente estamos presentando este material nuevo que acabamos de grabar ahora en 2014, con canciones nuevas y algunos “covers”, versiones de otros artistas. A mediano plazo te diría que uno o más conciertos estarían en el horizonte, para 2015 con suerte. Y a largo plazo, es incierto, pero con previsión de seguir componiendo cosas, de hecho tenemos incluso algún material que iba a ser parte de “Hechos Consumados”, pero al que todavía no le dimos su forma final. Y como músicos hemos adquirido el hábito de ir tomando notas y grabando ideas en la computadora, en el celular, donde sea, y luego tomar esos temas y llevarlos a la instrumentación del grupo, con la letra, la base rítmica, y otras partes de la composición. Así que estamos andando.





Integrantes

Fabián Furtado: Voz
Leonardo Rodríguez: Batería
Luis “Peruano” D’Angelo: Bajo
Ernesto Ferraro: Guitarras
Federico Sanguinetti: Guitarras

(Nota: Marcelo Hernández, La República)

miércoles, 8 de octubre de 2014

Giardino: “Vendíamos más discos que Soda, Charly o Fito”


Canciones como Mujer amante, La leyenda del Hada y el Mago, El sueño de la gitana, o Solo para amarte, hicieron de Rata Blanca una de las bandas más populares de Argentina en los comienzos de la década de 1990. La inconfundible voz de Adrián Barilari y las manos mágicas del guitarrista Walter Giardino llevaron el heavy metal a lugares donde nunca había llegado antes. Conciertos para 30 mil personas y varios discos de oro los pusieron en la cima, para después verse relegados por los prejuicios de un medio hostil que no perdonó el éxito. 

Días antes de su presentación en Montevideo (20/9/14), El Observador conversó con Giardino sobre el ayer y el hoy de Rata Blanca.

Han estado de gira desde 2013 por toda Sudamérica y en octubre tocarán en Estados Unidos. ¿Cómo ha sido volver al ruedo?

Increíble. Todo surge de cambios en la parte de management, que decidió apostar fuerte a la región para reactivar las presentaciones de la banda. Para ser sincero no nos sorprendió la aceptación en 2013 porque significaba la vuelta del grupo, pero sí en 2014, cuando la demanda se sigue manteniendo. Es conmovedor, más no habiendo sacado un disco.

¿Con qué se va a encontrar el público uruguayo?

Con un set list muy potente, repleto de canciones, con todos nuestros clásicos. También varios temas de los últimos tres discos y algunas partes instrumentales que se redescubrieron de cuando tocábamos con orquestas. Es un show muy dinámico. No sé cuánto de nuevo podemos traer, pero al ser una banda con más de 20 años de trayectoria, estará todo lo que quiere escuchar la gente.

Es imposible no preguntarle por su etapa en V8, una banda mítica que surgió cuando no había nada. ¿Por qué se fue?

Bueno, yo soy un tipo muy temperamental y cuando algunas cosas se pasaron de la raya no lo soporté y arranqué. V8 significó una especie de ícono en el metal argentino y hoy es una leyenda. En definitiva, más allá de temas personales, fueron las diferencias musicales las que no permitieron que yo siguiera. V8 era una cosa y para mí se había desvirtuado cuando tomé la decisión. Sonaba mejor, es cierto, pero se había perdido la esencia. Además, yo no era para tocar en V8, lo aclaré desde el primer día. Yo era más de Deep Purple y el resto tiraba más para Motorhead o, más aún, para el trash. Además era todo muy desorganizado. Para mí es válido el lugar que se ganó V8; pero tampoco me vengan a contar a mí lo que era aquello (risas).

¿Qué fue y qué es Rata Blanca?

Una banda de rock metálico clásico, que hizo y hace las cosas lo mejor que puede. Que quizá marcó una diferencia por su forma de trabajo. Nosotros nos preocupamos más de los resultados musicales que de levantar banderas ideológicas. Para mí la ideología está, estuvo, en tener 14 años, ponerse una campera de cuero y salir a tocar. ¿Libertad total y antisistema? Sí, puede, pero muchos de esos después se volvieron millonarios. Así que yo no le voy a escupir la cara a nadie mientras lo que piense no sea dañino, ni rechazar a alguien porque tiene plata o no viene vestido de cuero al show. He visto a tantos heavys de antes que ahora son gordos y atienden una verdulería…, así que no me vengan con ideologías. Se trata siempre de acercar gente a la música.

La banda que llenaba estadios después fue criticada por desmarcarse de los circuitos tradicionales, por gustarle a gente que no era peluda. ¿Fue muy duro?

Fue triste, más que duro. Porque no se hizo de frente, fue: ensuciemos a Rata Blanca y bajémoslos de donde están. Nosotros éramos muy inocentes, llegamos de golpe al éxito. Estábamos cumpliendo el sueño del pibe, teníamos canciones que eran éxitos en toda Argentina, convocábamos a miles y lo único que hicimos fue ir a tocar a lugares como bailantas, que era la única vía para llegar al interior de nuestro país. Ese fue el pecado, dicen. Creo que no mandamos el mensaje correcto en ese momento, no paramos la cosa, íbamos y tocábamos. Pero en el fondo el problema era que nosotros vendíamos más discos que Soda (Stereo), Charly (García) o Fito (Páez). Eso no gustó, les dolió que estuviéramos por encima del pop, era un sacrilegio. Pero en ningún diario leías una crítica mala, simplemente nos hacían el vacío. Aunque también hubo cosas increíbles, como que el Indio Solari saliera con una remera de Hermética, porque tampoco le convenía a Los Redonditos que Rata Blanca siguiera creciendo.

Tras el boicot vino el bajón y la disolución del grupo. ¿Por qué volvieron a juntarse?

Por casualidad. Yo estaba con mi proyecto de Temple y buscaba un cantante, y como no encontré lo llamé a Adrián Barilari. Automáticamente se disparó todo, renació la magia. Todas las fechas de Temple se convirtieron en toques de Rata Blanca. El primer recital fue en La Paz, fuera de Argentina, y tocamos para 15 mil personas. Fue el regreso.

Siempre se lo ha considerado un virtuoso de la guitarra. ¿Pesan los años?

Bueno, lo que antes hacías poniendo fuerza ahora lo suplís con técnica. Tocar es como un deporte, requiere mucho esfuerzo. Y por eso a veces te lesionás, pero lo superás. Técnicamente me parece que ando mejor que de chico, me domino mejor. Tocar rápido, además, no te asegura nada. A mí me gusta conmover, sea con una nota o con cien.

Además de componer la música, siempre hizo letras. ¿Qué puede decir de esa faceta?

Que lo hice porque no me quedó otra. Yo soy más de la música, para mí la música no miente. Las letras sí mienten, te podés hacer el bueno o el malo, es muy intelectual. Para poesía me compro libros de Neruda. Yo la banda de rock la quiero enfrente mío haciéndome temblar con el sonido. Mirá, Mozart decía que la letra era la hermana obediente de la música. Pienso lo mismo.

¿Tienen idea de sacar algún disco?

Sí, estamos trabajando dentro de lo posible por la cantidad de shows. La idea es tener algo para 2015. La gente lo pide y nosotros lo necesitamos.

(elobservador.com.uy)

martes, 7 de octubre de 2014

Se les escapó la tortuga


Corey Taylor, vocalista de Slipknot, aseguró que se sintió muy molesto por la filtración de la identidad del nuevo bajista, la cual, junto con la del nuevo baterista, se suponía debía ser celosamente guardada.

El quinto álbum de Slipknot, ".5: The Gray Chapter", saldrá a la venta el 21 de octubre a través de Roadrunner. Es el primer trabajo de la banda sin el miembro fundador Joey jordison (batería) y sin el fallecido bajista Paul Gray.

Las identidades de los nuevos músicos no han sido reveladas aún, pero ambos aparecieron -utilizando máscaras iguales- en el video del primer simple, "The Devil in I".

No obstante, es vox populi que el nuevo bajista es Alessandro "Vman" Venturella, quien luce exactamente el mismo tatuaje que se puede apreciar en la mano del enmascarado nuevo músico en el reciente clip.

Corey Taylor señaló que "no son miembros oficiales aún; el tiempo dirá si son o no miembros permanentes".

Sobre el episodio de los tatuajes, dijo sentirse "muy molesto". "Fue como '¿por qué no le hicimos usar guantes?'", agregó. "Pensamos en todo", pero "ahí perdimos la marca", lamentó.

(blabbermouth.net / traducción: MG)



lunes, 6 de octubre de 2014

Un video del que todos hablan



Mastodon estrenó videoclip para The Motherload, su nuevo single extraído del disco One More Round the Sun.

El clip, que ha levantado una considerable polémica y ha sido tachado de sexista por su contenido explícito, ha sido dirigido por Nick Raskulinecz, quien anteriormente ha trabajado con Foo Fighters, Alice in Chains, Rush y Deftones.

Tanto revuelo se ha montado, que el baterista del grupo, Brann Dailor, ha salido al paso recalcando que "es un vídeo musical y no se supone que deba ser algo que cabree a la gente porque fue realmente divertido y no significa mucho".

En esta línea, Dailor agrega que él no ve sexismo por ningún lado, a pesar de las mujeres desnudas meneando el trasero, algo que, por otro lado, es más que habitual en los clips de las estrellas femeninas del pop.

(culturaocio.com)


 Brann Dailor, baterista y fundador de Mastodon, señaló en entrevista con Pitchfork.com que "no es para tomárselo tan en serio" y enfatizó que el único concepto detrás del clip es que quisieron "comenzar con una suerte de parodia a los videos de metal de los '90", específicamente aquellos con una estética esotérica (Until It Sleeps de Metallica, Heart-Shaped Box de Nirvana o algunos de Marilyn Manson), y que sorpresivamente irrumpieran un montón de chicas bailando sensualmente ("twerking"), en una especie de competencia de movimiento de traseros.

"Solo quería hacer algo bizarro que confundiera a la gente. También me pregunté qué sería lo más bizarro o qué elemento pensaría el público que definitivamente no puede pertenecer a un video de Mastodon. Y el 'twerking' fue lo que se me ocurrió".


Paralelamente, Jade, una de las bailarinas defendió al grupo, indicando que no hay nada de racismo o sexismo y que todas las chicas realmente se divirtieron en el set.

En el siguiente link pueden leerse las declaraciones de Brann Dailor (en inglés):
http://pitchfork.com/news/56917-mastodons-brann-dailor-talks-the-motherload-video-its-not-to-be-taken-so-seriously/

Y, en este, la nota concedida por la mencionada bailarina:
http://pitchfork.com/news/56972-dancer-in-mastodons-the-motherload-video-defends-band-details-behind-the-scenes-experience/

lunes, 29 de septiembre de 2014

Halford: "Me gustaría ver cómo la gente recibiría el disco de Two ahora"



Rob Halford ha recordado su banda de finales de los 90 TWO y su disco de 1998 “Voyeurs” en una entrevista en el programa “One On One With Mitch Lafon”.

Antes de comenzar, Lafon le habla de una reciente entrevista con John 5 en la que éste, que empezó el proyecto con Halford, cuenta que en origen el material era muy potente y guitarrero, pero que al juntarse Halford con el líder de NINE INCH NAILS Trent Reznor, el álbum cambió por completo desapareciendo todas las guitarras y la potencia.

"Cuando comencé TWO con John era todo muy crudo y básico. Tenía algo de Hard Rock, incluso cosas de metal, pero esa es la gran aventura de la música.

Cuando contacté con Trent Reznor fue en Nueva Orleans, que había ido a Mardi Gras. Un amigo me estaba llevando en su coche y al pasar por el estudio de Trent mi amigo dijo de llamar. Ahí fue cuando conocí a Rave Ogilvie. Llevaba una cinta con algunas maquetas y se la puse a Trent. Siempre le he admirado, creo que es un hombre extraordinario, y salió algo de ahí.

Hace poco escuché el disco de TWO por primera vez en años y me gusta mucho el trabajo de Trent, y como gran parte del material de JUDAS PRIEST, creo que ha pasado con éxito la prueba del tiempo. Todavía suena fresco y emocionante. Entiendo lo que dice John y estoy intentando encontrar las cintas originales, aunque es difícil porque ha pasado mucho tiempo.

Si alguna vez tengo la ocasión de reeditar las cintas originales de TWO, me gustaría ver como la gente lo recibiría ahora.”

El primer y único disco de TWO “Voyeurs” salió con el sello de Reznor Nothing Records en 1998. Además de John 5, en el proyecto también colaboró el productor Bob Marlette.

Fuente: rafabasa.com


viernes, 10 de diciembre de 2010

Paul Landers: "Nos movemos dentro de los límites del buen gusto"


You've got a pussy. I have a dick." Es biológicamente inequívoco. La versión cochina y uncut del clip de "Pussy", single del sexto y último LP de Rammstein, Liebe Ist Für Alle Da (es decir, "el amor es para todos"), obvio que no se encuentra en Youtube, sino en Redtube, que es una interfaz simil Youtube que está llena de porno. En su trama, luego de un warm-up de escenas cachondas muy euro, donde, por ejemplo, el bajista Oliver Riedel aparece crucificado y sometido frente a su ama o el tecladista Flake Lorenz sale como un pelele feminizado con peluca, toda la banda se pone a follar.

En planos simulados con dobles de pito y pornstars, hasta llegar literalmente al climax líquido, mientras Till Lindemann, su cantante supermuscular, se queja en un atrio frente a la bandera germánica: "I can't get laid in Germany." Todo esto estuvo sumamente prohibido en Deutschland, bajo el escrutinio de un ente estatal que se traduce como Oficina Federal para el Examen de Medios Dañinos, lo que evidencia que en el siglo XXI y en una democracia hay algo o alguien que dictamina abiertamente lo que los chicos pueden ver. O sea, todo esto está genial: alguien tiene que salir a hacerlo. Y en la última controversia para mojigatos en la historia del rock, Rammstein, le copa el rancho a Alice Cooper, a Kiss, a Marilyn Manson y a todo el resto, no en relevancia, sino en mero shock bestia. La fonética germana ayuda. Rammstein no sería lo mismo sin ello. No hay sutilezas, y si las hay, son mínimas.

Liebe Ist Für Alle Da, por su parte, recupera al Rammstein más retorcido y metálico, mientras se explaya sobre el extremismo en el amor con riffs motosierra y una evocación total al Neue Deutsche Harte, o la nueva dureza alemana, el movimiento de metal electrónico post-industrial al que pertenecieron junto con Die Krupps y visionarios así, un sabor genuinamente europeo. Y que Rammstein intente detonar este sábado 27 de noviembre el estadio de Racing es un acto de valentía. La voz enfundada en cuero de Till Lindemann está en su hora de gloria y puede generar la misma incomodidad y efecto táctil que una cavity search en el aeropuerto de Los Angeles. Esto nomás alcanza. Pero la fama de Rammstein en vivo es su empleo de explosiones y fuego sin discreción, cañones fálicos que escupen confetti con los colores de la bandera alemana o dildos inclusive. Algo de eso en Racing se puede esperar.

En "Pussy", Paul Landers, guitarrista rítmico, se caracteriza como un cowboy que le llena la tanga de dólares a una chica. Y es paradójico en cierto punto: Landers, criado en Berlín Oriental, habla ruso fluidamente pero no maneja el alfabeto cirílico, y con Flake Lorenz, montó hace más de 15 años Feeling B, banda precursora a Rammstein, con gigs muy subterráneos en Berlín Oriental también.

Criarse en esa atmósfera te moldea decididamente.

¡Uff! Podría escribir un libro entero al respecto. Pero creeme que no somos un ejemplo de típicos tipos criados en el Este. Y requirió
coraje. Quizá en nuestra música verbalizamos todo lo que los que se criaron en el Este jamás se hubiesen atrevido a verbalizar. No era todo tan pesado. Si seguías ciertas reglas en esa dictadura, podías vivir bastante bien. Podías organizar un show, inclusive. No sufrimos tanto. Nosotros, en nuestro caso particular, no fuimos tan reprimidos como uno puede creer.

Sobre el show en vivo, calculo que no podrán traer todo el aparato pirotécnico.

Es que vamos en avión, y se complica. En Europa, llevamos todo en camiones, lo que facilita la cuestión. No podemos llevar absolutamente todo el espectáculo. De todas formas, algo llevamos y no es menor. Es mejor esto que no ir.


Lo que ocurrió con el clip de "Pussy" es único.

El director nos propuso hacer algo porno, nos pusimos de acuerdo rápidamente y dijimos que sí. Pensamos que era cool, que ya no había necesidad de MTV con Internet. No previmos que YouTube lo vetara. Entonces, apareció esta opción, y encontramos una forma de mostrarlo que era más privada y oculta. La exclusividad del video lo hizo más complejo e interesante.

¿Cuánto importa el shock crudo?

Nosotros nos movemos dentro de los límites del buen gusto, sabemos que vivimos en una sociedad que funciona en ellos. Hasta que nos encontramos con esos límites, de forma casual o intencional. No es tan difícil provocar, realmente, es un proceso natural. Casi que vivimos calmados como para no hacerlo. No estamos ahí sentados viendo con qué cosa podemos shockear a todo el mundo.

Ahora, hay algo muy real en todo esto.

Decididamente, lo hay.

¿Sentís que toda esta pirotecnia y sexualidad extrema dificultan un poco el mensaje?

No estamos para dar uno. En todo caso, que eso lo hagan las autoridades. Nuestro punto de comienzo son ideas y tópicos alemanes, que de por sí es un lugar muy difícil para empezar. Tenemos muy mala fama en nuestro país. Siempre el quilombo nos acompañó, desde nuestros primeros días, siempre hubo malentendidos, o nos han malentendido, aunque ya no pasa tanto.

Son parte de una línea histórica.

Kiss, Alice Cooper, Marilyn Manson, Slipknot. Sí, lo sabemos bien. Crecimos con Kiss. Todos quisieron provocar, y se convirtieron en un comic. Pero no es artificial. Querían montar algo terrorífico y lo montaron. Quizá ya estamos viejos, quizá seremos cómicos en un cierto tiempo. Pero ahora estamos con esto: alguien tiene que llenar este lugar.

Por Federico Fahsbender

Fuente: www.rollingstone.com.ar

jueves, 23 de septiembre de 2010

Mägo de Oz: "El heavy metal es como el teatro: siempre está en crisis, pero subsiste"


Horas antes de presentar Gaia III en Barcelona, el baterista y fundador de Mägo de Oz, Txus di Fellatio, concedió esta entrevista al portal ElPeriódico.com. Adelantó que a fines de noviembre, la banda madrileña editará Gaia, que incluirá los tres volúmenes de la trilogía y ocho canciones inéditas.


-¿Qué les hizo pensar que la historia que querían contar daba para tres discos?

-Más bien fue al revés: quisimos hacer tres discos y estirar la historia todo lo que pudiéramos. Hace años nos marcamos la meta de que todos nuestros discos fueran conceptuales, y nos pareció atractivo tener a los fans pendientes del nudo y el desenlace. A finales de noviembre saldrá Gaia. La trilogía, con los tres volúmenes y ocho canciones inéditas. Algo así como El montaje del director.

-Después de esto, cualquier disco normal sabrá a poco.

-Quizá ahora haremos un disco al uso para despistar a la gente y mantener la tensión creativa.

-El mensaje de la trilogía Gaia es más bien sombrío: la Tierra se rebela ante los abusos humanos y, al final, todo explota.

-Siempre dejamos ventanas abiertas, pero no es un disco muy optimista. Nosotros somos los culpables de los problemas de la Tierra y, a la vez, tenemos la solución en las manos. Como licencia literaria, tomé la idea de que nosotros somos los habitantes reales de la Atlántida, y este planeta estará cubierto por las aguas dentro de poquito tiempo.

-Mägo de Oz, ¿se ha convertido en un equivalente musical de los bestsellers de literatura histórica?

-Nos gusta la literatura, pero a veces esto es peligroso porque oculta lo más importante, que es la música. Nosotros somos un grupo de rock duro con influencias celtas, y lo demás son regalos que hacemos a la gente. A veces somos prisioneros del jaleo que armamos: llevamos un rato de entrevista y no hemos hablado de música. Yo no soy Dan Brown ni quiero serlo. Somos una banda de rock macarra de Madrid.

-Pero no cantan cosas como Breaking the law, de Judas Priest, sino que lanzan mensajes humanistas.

-Sí, pero también soltamos cosas como Polla dura no cree en Dios, una frase de Quevedo, uno de los primeros macarras que hubo en el estado español. Somos irreverentes: en una canción digo que «la única iglesia que ilumina es la que arde». Mi odio a la Iglesia es visceral.

-No es la mejor tarjeta de presentación para triunfar en Latinoamérica, pero lo han conseguido.

-Pero los problemas también los hemos tenido en España, un país de beatos. Hemos estado vetados en la Cope y Cadena 100. El tiempo me da la razón con todos estos obispos pederastas, Sus Excremencias. Yo he vivido la muerte de tres dictadores: Franco, Pinochet y Juan Pablo II.

-Pero de la Iglesia uno puede marcharse si lo desea.

-En Latinoamérica, los españoles fuimos a punta de lanza con un crucifijo y les hicimos olvidar sus creencias. Juan Pablo II era un dictador del alma: prefería que la gente muriera de sida a que utilizaran condón, cuando luego sus obispos violan a niños con esos condones.

-En Gaia III, su rock duro céltico incluye arreglos orquestales y electrónicos. ¿Hacia adónde van?

-Hemos intentado no hacernos mayores. Odio la gente que dice «yo no escucho música de ahora, me quedé en los 80». Mi deber es saber qué hacen Muse, y quién es el productor de Lady Gaga. Queremos demostrar que no somos unos cuarentones que hacemos música tipo Barón Rojo u Obús. No nos dan miedo las programaciones; estamos vivos y crecemos. Somos odiados y amados. Un poco como Queen, que siempre hacía lo que quería.

-Los 80, ¿fueron la edad de oro del metal?

-Sí, pero el heavy metal es como el teatro: siempre está en crisis, pero subsiste. Para mí es ahora cuando tiene más riqueza; Muse ha dado muchísimo al rock duro, y grupos como Rammstein y Marilyn Manson salen del modelo de Iron Maiden.

-Ese patrón de canción rápida con melodía nítida bebe directamente de Rainbow.

-Sí, Rainbow es el punto en el que todos los miembros del grupo coincidimos. Sobre todo la época de Joe Lynn Turner, muy melódica. Dio me parece un grandísimo cantante, pero un compositor malísimo. Una canción debe dejarte una melodía para cantar en la ducha. Eso, la gente lo llama fácil y comercial, con sentido peyorativo, pero yo lo de comercial lo acepto e incluso me gusta.

-¿Hay una conspiración de la prensa contra el heavy metal?

-Otros grupos salen más en los diarios vendiendo mucho menos: los Sueños de Morfeo, Chenoas... El heavy metal, igual que el hip-hop, sale poco: somos más incómodos. En España, la música heavy solo se oye en los anuncios de motos o de fórmula 1.

-Pero Mägo de Oz suena en las radiofórmulas.

-Nosotros coqueteamos con los medios generalistas. Hemos estado en Tele 5, en Los 40... A diferencia de otros grupos, nos gusta estar ahí. Nos critican por ser unos vendidos, pero somos músicos y queremos enseñar nuestro trabajo. Hemos vendido más de un millón de discos y eso es porque llegamos a mucha gente.

-¿Habrá barcos pirata o catedrales góticas en el show de mañana?

-No, esta es la gira de la crisis: música sin telones, ni artificios, presentando Gaia III y singles como Fiesta pagana, que no puede faltar. Dos horas y cuarto de actuación, o algo más.

(Viernes, 24 de septiembre del 2010, Jordi Bianciotto / Barcelona, www.elperiodico.com)

jueves, 28 de mayo de 2009

Bruce Dickinson: "La venta de entradas en Argentina fue 20% mayor que en 2008"


Iron Maiden tocó en abril de 2009 en Buenos Aires, en el estadio de Vélez. Era la segunda vez que el Somewhere Back In Time World Tour los llevaba a Argentina en poco más de un año. Lo que sigue es una entrevista telefónica de Clarín.com con el legendario Bruce Dickinson.

MG



Iron Maiden: "Somos casi como Rolling Stones del metal"

Hoy tocan en Vélez. "Clarín" habló con su vocalista Bruce Dickinson, un personaje increíble que pilotea el avión privado que traslada a la banda. El cantante se refirió también a la fidelidad del público argentino. Además, una entrevista a Sepultura, otra banda clave del género, también presente en la segunda fecha del Quilmes Rock enteramente dedicada al heavy.


Por: Gloria Guerrero
Fuente: Especial para Clarín



Es un pájaro...? ¿Es un avión...?". ¡Sí, es un avión! Con la deliciosa imagen del monstruo Eddie pintada en la cola y el logo azul y amarillo de Iron Maiden a los costados, el Ed Force One -un gigantesco Boeing 757 con el piloto profesional Bruce Dickinson en la cabina de mando- aterriza en Ezeiza con los músicos, los asistentes, los técnicos, y doce toneladas de equipos. La gira Somewhere Back in Time comenzó hace catorce meses en Mumbai, India, recorrió todo el planeta (incluida Buenos Aires, el 7 de marzo de 2008), marcó varios récords (por ejemplo, veintitrés estadios a full en Asia, Australia, América del Norte, del Centro y del Sur... en sólo 45 días) y hasta se posó en Azerbajián y Papúa Nueva Guinea en su ruta para llenar el tanque.
Parte de todo aquello quedó registrado en un filme (no un DVD, sino una película de cine) titulado Flight 666, a estrenarse el 21 de abril. Pero la gira sigue y sigue, Iron Maiden vuelve a presentarse aquí hoy mismo (en Vélez), y Bruce Dickinson está chocho.
Por teléfono, se desespera por resumir su adrenalina: su banda atraviesa uno de los mejores momentos de sus más de treinta años de historia; la vida le sonríe, y las decenas de miles de kilómetros surcando el aire en la "alfombra voladora", con su gorrita de capitán, le devuelven la energía que riega en cada escenario del mundo.


¿Cómo sobrellevan una gira tan grande?

Esta gira nos ha dejado grandes maravillas, nunca se hizo algo se mejante, a esta escala. Pero siempre lo mejor, para mí, es subirme al avión y seguir viaje... (se ríe). Te digo: sin el Ed Force One, no hubiéramos podido hacer un tour así. Habría sido antieconómico, nos habría torturado. Pero el concepto no es nuevo, claro. Cuando empezamos a tocar con Maiden, viajábamos en un micro con los técnicos y los plomos, y todo el equipo iba atrás en un trailer. Acá el micro es un avión, y el piloto viene a ser el chofer del micro... (risas).


Pero no es posible que te dé el cuero para pilotear durante toda la gira...

O soy piloto, o soy copiloto: igual, se necesitan dos personas para operar esa cosa. Pero yo no puedo pilotearla todo el tiempo; me bajo de un escenario a las 11 de la noche y no puedo ponerme a volar un avión menos de doce horas después: sería ilegal. Y nosotros cumplimos con las reglas. Pero creo haber comandado una tercera parte de todo este recorrido; en este último tramo, tal vez más.


Y en el medio de la vuelta al mundo les cayó la crisis económica y la recesión...

Bueno, esto es muy interesante porque, si te digo los números de Sudamérica, esta venta de entradas en la Argentina fue un 20 por ciento mayor que la del año pasado. Tocamos para 65.000 personas en San Pablo, cuando en 2008 habían sido 37.000. El año pasado tocamos para 28.000 mil personas en Chile, y ahora vendimos 55.000 entradas... Es totalmente increíble. La recesión financiera y el crash económico tampoco han variado nuestro presupuesto: en este tramo de la gira estamos gastando mucha más plata, y montamos shows especiales en los lugares donde ya habíamos estado antes. En Buenos Aires, por ejemplo, ahora verán el show europeo completo.


¿Qué podemos esperar?

Vamos a agregar a la lista algunos temas de Killers y de Number of the Beast (y tal vez algún otro) que no tocamos desde hace mucho, y probablemente ésta sea la última vez que los hagamos en vivo. Para la gente será muy especial, creo. Y traemos al gran Eddie, al verdadero "Eddie grande" de Europa, además de una puesta técnica muy espectacular, con explosiones y todo. Esta vez traemos todo.


Y ya se sumó una nueva generación de fans...

Bueno, creo que en realidad tenemos dos nuevas generaciones: una llegó en los '90, y ahora hay otra más. Son chicos entre 13 y veintitantos años. El nuestro no es un público de "rock clásico adulto", sino un público totalmente fresco. Mirá (se ríe), somos casi como los Rolling Stones del heavy metal. Hoy existen muy pocas bandas fieles a toda la historia que cargan detrás. Muchos tienen sed de celebridad, nosotros no. Sí, claro, cuando nos alojemos en el hotel de Buenos Aires vamos a tener que salir protegidos porque afuera está lleno de gente, pero no explotamos esa situación. No nos gusta ser famosos en lo individual, sino sobre el escenario y como Iron Maiden. No somos especiales. Cualquiera de nuestros fans puede hacer lo que nosotros hacemos, si lo inten ta lo suficiente.


¿Ya te acostumbraste a que los argentinos silben y griten cada vez que aparece la bandera británica durante "The Trooper"?

Bueno, más vale que se acostumbren. Es parte del show, y no hay nada que hacerle. Y no tiene nada que ver con la guerra de Malvinas (no dice Falklands, dice Malvinas). La canción habla de un desastre militar inglés del siglo 19, una catástrofe donde murió mucha gente. Todos saben que no es un ataque personal a los argentinos, y por cierto ninguna falta de respeto, de ningún modo, a quienes pelearon en la Guerra de Malvinas.


Ellos lo saben, pero chiflan igual.

(Se ríe.) ¡Y yo también me acostumbré! Espero esa silbatina, siempre. Si no lo hicieran, ¡me sorprenderían!...

sábado, 22 de marzo de 2008

Juegan de memoria





El 24 de marzo es la fecha de lanzamiento de "Inflikted", fruto de la reunión de los hermanos Cavalera, la cual se concretó después de más de una década y bajo el nombre "The Cavalera Conspiracy". Este cóctel Molotov en forma de cd contiene 11 canciones explosivas, mezcla de "metal añejo y moderno", en palabras del propio Iggor. Lo que sigue es una nota extraída del website de Roadrunner. Attitude and respect!
MG

“The Cavalera Conspiracy es el sentimiento de ser liberado”, cuenta el cantante y guitarra Max Cavalera. “Encierra a un mostruo durante 10 años y suéltalo entonces. Es explosivo, hemos esperado para liberarnos mucho tiempo”. Así es, la espera ha llegado a su fin. Muchos creían que esto nunca sucedería, pero Max e Iggor Cavalera, los hermanos brasileños que formaron la legendaria banda Sepultura en 1983 se han reunido de nuevo para crear canciones electrificantes. Dejando de lado que han pasado 12 años la evidencia reluce de nuevo: Max e Iggor son hermanos en lo biológico y en lo musical. Acaba de nacer Cavalera Conspiracy. Parece que su debut para Roadrunner Records, llamado Inflikted va a ser lo más cercano a una reunión de Sepultura, sin duda. Iggor resume su conexión “No necesitamos hablar. Nos entendemos con una mirada, con un gesto. Con un vistazo sabemos si vamos en la dirección correcta.” Así de claro se entienden los hermanos. Max añade que “10 años sin vernos es mucho tiempo. Es lo que ha hecho que esto haya sido tan especial al final. Grabando juntos he recordado que la última vez que vi a Iggor fue en un autobús de gira después de mi último concierto con Sepultua en el Brixton Academy de Londres. El reencuentro fue en el aeropueto de Phoenix. Fue muy fuerte y emocionante. Obviamente todo el sentimiento que teníamos cuando trabajábamos juntos los volvimos a tener después de recuperar nuestra relación.” El primer movimiento de su reunión fue actuar juntos en el Dana Tribute Show, un memorial en homenaje al hijastro de Max, muerto hace 11 años. “Esto significó mucho. Tocamos juntos “Roots” y “Attitude”, que es un tema que escribí con Dana. En ese momento tuve claro que quería volver a grabar con Iggor. Desde Nailbomb no tenía un “proyecto”. A Iggor obviamente le encantó. Estuve todo el día escribiendo temas para esto. No teníamos a los músicos, ni nombre, así que lo único que podíamos hacer era componer un álbum jodidamente bueno.” Iggor tiene los mismos sentimientos de este inicio “Desde que tocamos la primera nota juntos fue como una bomba de relojería en un escenario. Supe que teníamos que grabar juntos de nuevo.” Iggor continúa, “Primero nos reconciliamos como família que somos, después vino la música. No teníamos claro que estilo musical deberíamos seguir. Tengo mi nuevo proyecto que me toma mucho tiempo, por lo que no tenía planes de volver a tocar en un proyecto metal, pero la química entre nosotros es esa.” Max lo compara a la película El padrino III “Justo cuando Al Pacino cree que está fuera, su família lo resitúa en su trono. Eso es lo que hice, ocupé mi puesto de nuevo.” Los hermanos reclutaron al guitarra y cantante de Gojira, Joe Duplantier, y al ya inseparable Mark Rizzo (Soulfly) a la guitarra. “No queríamos grandes nombres, esto es un proyecto de Iggor y mío. Preferíamos buenos músicos sin pretensiones, que simplemente quisieran entrar en el estudio y ponerlo todo patas arriba con su buen hacer”, afirma Max. Cuando empezó la grabación, Max creo un montón de temas. El que abre el disco “Inflikted” es un tema urgente, thrasero, creado para los moshpit, mientras “Sanctuary” tiene es toque a lo Beneath the Remains de Sepultura. Max lo comenta, “Compuse los temas para el estudio sin rabia, pero cuando Iggor puso su batería atronadora ¡la cosa cambió!” Aunque Iggor dejara Sepultura y se dedique a su proyecto electrónico (junto su esposa forman el dúo Mixhell), ese sentimiento familiar que les corre por las venas le salió al grabar las baterías. “Sin presión en el estudio. Lo más importante es cuando te diviertes en el estudio, trabajando mucho, lo que se nota al final en la música.” Al terminar la grabación Max afirmaba que habían “recuperado la magia. Mi hermano hace sonar las baterías como nadie más sabe. Muy pocos músicos pueden sentarse en una batería y cambiar el sonido y la personalidad de la composición, pero él lo hace. Me da miedo! Con las comparaciones con Soulfly y Sepultura en el aire, los dos hermanos coinciden que Cavalera Conspiracy es diferente, ya que su personalidad musical ha crecido y evolucinado con estos años. No va a cambiar el mundo, pero es mordiente y peligroso, con esa actitud que caracterizó a Sepultura en su etapa juntos. Max lo resume “¿Díme porqué cada vez que escucho esta grabación tengo escalofríos? Mejor no contestes, no lo quiero saber.” Según Iggor, “la conexión entre el sonido a metal añejo y moderno a la vez hace que este trabajo sea especial, y creo que los fans del metal van a sentir lo mismo. Cuando escucho el disco, tengo la sensación de que es metal de la vieja escuela, pero con esa frescura actual. Es la mezcla de los dos mundos. Los dos escuchamos música muy diferente, por lo que cuando conectamos da algo totalmente distinto a todo lo que puedas conocer.” Sumando toda esa magia, palpable en temas como “Ultra violent”, “Bloodbrawl” o el ataque thrash “Terrorize”, Max afirma que “estoy loco y era bebedor. Pero este proyecto viene nuevo, sobrio. Es esta unión letal. Podrá gustarte o no, pero no te va a dejar indiferente. Somos como una bomba.”

martes, 15 de enero de 2008

El encuentro de Zeppelin en enero



John Paul Jones, bajista del grupo, habló con Rolling Stone, y dejó abierta la posibilidad de un regreso. Además, sus sentimientos antes y durante el concierto de Zepp en Londres.

La bomba que tiró el bajista de Led Zeppelin John Paul Jones (“La banda tiene planeado un encuentro en enero”) será más que suficiente para alimentar la esperanza de los fans para una gira mundial luego de su presentación el 10 de diciembre pasado en el O2 Arena de Londres. Pero en esta entrevista exclusiva Jones habló de la intensa preparación de Zeppelin para esa fecha, lo que ocurrió en el backstage, como fue estar arriba del escenario y porque “sería divertido hacer más cosas”.

¿Cuáles eran tus sentimientos antes del show, antes de subir a escena?
Traté de mantenerme lo más afuera posible de la magnitud del evento, hasta el último minuto. Estuve sentado tocando el banjo todo el día, eso me calma. En todos los shows que hemos hecho, siempre hubo esperanza y expectativa. Para nosotros, siempre fue “Vamos y hagámoslo”. Obviamente, hubo una gran recepción cuando salimos.
Hubo una cuestión dramática al abrir el concierto con “Good Times Bad Times”, la primera canción del primer disco de Led Zeppelin...
Ese es el riff más duro que escribí en mi vida, y el más difícil de tocar. Fue un buen comienzo, porque todos teníamos que estar focalizados. En los ensayos, nos dimos cuenta enseguida cuales iban a ser las tres primeras canciones del set (“Good Times Bad Times”, “Ramble On” y “Black Dog”). Lo que nos dio confianza fue la semana previa al show, cuando hicimos un ensayo que fue muy bueno. Fue en una sala chiquita, y se podía escuchar todo, que es lo único que me molesta de los grandes estadios: que no escuchás bien las sutilezas. El groove es más estricto en un lugar más chico. Me gustaría poder tocar en lugares de no más de 2 mil personas, porque sonaría perfecto. Aunque la excitación de tocar en el O2 Arena fue similar a la de los viejos tiempos.

En la prueba de sonido, me sorprendió escucharlos a vos, a Jimmy Page y a Jason Bonham tocando versiones instrumentales de “Good Times Bad Times” y “Ramble On”. Fue como escuchar una versión dub de Zeppelin, con argucias e interjuegos que no se notan cuando canta Robert Plant…
Robert no quería cantar mucho antes del show, quería proteger su voz. Ensayamos muchas veces los tres, más que nada cuando él estaba promocionando su disco Raising Sand. Y fue bueno para todos, ya que nos fuimos encontrando uno a otro. A mí me gusta ser sutil, pero también me gusta ser libre en lo que hago. Casi nunca toco dos veces lo mismo. Aún en canciones como “Good Times Bad Times” me salgo un poco. Todos disfrutamos de tener esa libertad. Pero para tener esa libertad, tenés que conocer bien al otro.

¿Cómo describirías la performance de Jason durante el show?
Es un muy buen hijo de su padre. Algunos de los rulos de batería no eran los que tocaba su padre, estoy seguro que le tiene miedo (risas). Pero hizo un trabajo sorprendente, más si considerás que tenía que responder a todos los bateristas del mundo después del recital. Con esa clase de presión, lo que hizo fue magnífico. La forma en la que entraba y salía entre el estribillo y el puente instrumental de “Kashmir” fue maravillosa.

¿Cómo cambió o evolucionó la guitarra de Page en comparación con los setentas?
No perdió nada. Rockea a menos (risas). Va derecho a los solos. Y en las partes rítmicas, muestra cosas que te noquean. Maduró, pero no perdió nada de su excitación.

En “Ramble On”, recreó la parte del puente de la canción (las guitarras que en el disco están sobregrabadas) con una sola viola, sólo con un glide y reberb…
Es un ejército de un solo hombre con su guitarra. Pero siempre fue así. Nunca tuvimos en vivo ni otros músicos ni pregrabaciones. Y hay un montón de sobregrabaciones en los discos. Tenés que hacerte cargo de todo lo que puedas, para luego trabajar con la emoción del momento. El show fue un show de apertura, y pasó lo que pasa siempre en esta clase de recitales: “Oh, tengo que acordarme de esto para la próxima vez”, “Tenemos que terminar esta canción de forma más suave”…
Me di cuenta que en “Stairway to Heaven” tocaron un poco más lento, y eso le dio al tema una elegancia más relajada, especialmente en el momento en el que Jimmy golpea su guitarra de 20 cuerdas cuando finaliza el segmento de apertura…
Parte de eso que mencionás fue la ubicación del tema en la lista. “Stairway…” solía ser tocada cerca del final de cada show. Pero ponerla más o menos a la mitad le dio un sentimiento completamente distinto, que disfruté mucho. Esas son canciones complicadas de tocar. Hay un montón de partes distintas, y tenés que ir pasando de una a otra. En el medio, la guitarra va y viene. Para que todo eso suene bien, tenés que tener bien plantados los pies sobre la tierra. Un show de Zeppelin no es algo que pueda ser hecho por un sonámbulo.

¿Hubo algún momento complicado, algún error?
(Se ríe) Hubo un par, pero no te voy a decir donde. Si no los escuchaste, no pasa nada.

Pero la puesta en escena de esa noche (las luces, las pantallas y los gráficos digitales) fueron tan buenos que pueden poner el concierto en la carretera ahora.
(Se ríe) Bueno, no parece que fuese a pasar. Honestamente, no lo se. Tenemos que hablar al respecto.

¿Cuál fue tu respuesta standard a la gente que te pregunta “¿Qué es lo que se viene?”?
¡Desde el recital nadie me lo preguntó! Antes, la respuesta era algo así como “Tenemos que esperar y ver después del show”. Pero empezaremos a hablar el uno con el otro pronto.

Por David Fricke

Chopper "Cortes 1989-2002": "Una restauración digna de arqueólogos musicales"


Palabras de Gabriel Brikman acerca del disco doble recopilatorio de Chopper, lanzado recientemente

Mi trabajo en Chopper
Ingresé a la banda en 1995 como guitarrista ocupando el lugar dejado por Federico Sanguinetti. Casi inmediatamente fui entrenado por Daniel Renna para ocuparme del management y de las tareas que eran propias de un manager:
- Mostrar la banda.
- Generar shows.
- Ser auténtico y no crear un producto. Mostrar lo que realmente era Chopper.
- Trabajar en la banda como banda profesional con la visión de una banda del mundo y no uruguaya.
- Crecer sin transar en lo artístico.
- Tender puentes con bandas de otros géneros sin tener que cruzarlos.
- Funcionar como si hubiese un ejército de producción y ser impecables con los medios.
- Valorar de la misma forma a una radio comunitaria como a un programa de una FM grande, o a un fanzine como a un diario.
- No perder de vista el umbral internacional de sonido.
- Representar tanto a la banda como al género en cualquier circunstancia y medio.
- Ser el bibliotecario de la banda.
- Trabajar en las comunicaciones institucionales de banda, gacetillas, comunicados.
- Trabajar la imagen de forma que sea la expresión real de lo que era la banda.
- Impulsar la banda afuera del país.

Con todas esas responsabilidades, en mi doble condición de músico y manager, siempre trabajé con el seudónimo de Chopper Management. En esa condición estuve hasta el año 2002, con la salvedad de un show producido por Majareta Producciones que reunió a la formación del primer disco, durante la existencia o la actividad del Chopper de la era Sangrando. Chopper fue la primera banda en Uruguay en tener una página web en el año 1996.

Cortes - El proyecto

Una vez hecha la selección y coincidiendo con la venida de Daniel a Uruguay, hemos trabajado el 26/12/2006 en Arizona Roads Studios en el mastering del disco que luego se llamaría "Cortes". El trabajo fue realizado entre Federico Langwagen, Daniel Renna y yo. Mi papel fue de ser el interfaz técnico entre Federico y Daniel. Mi visión como músico podía ayudar a mejorar audios que estaban en un estado más documental y de museo que de ser editados.El saldo ha sido una curación muy digna y digamos exitosa de materiales muy queridos y sentidos por todos nosotros, hayamos tocado o no. Una restauración digna de arqueólogos musicales.

Me gustaría dejar sentado en estas líneas que no he tomado decisión alguna con respecto a la selección , orden, compaginación y estética visual de este trabajo, así como tampoco he participado en la decisión del sello editor y las condiciones de edición. Esto fue responsabilidad del productor ejecutivo: Daniel Renna.

La prensa de Cortes

En la previa al lanzamiento, he tenido conversaciones con Daniel (Renna), al cual le expliqué las razones de porqué no haría prensa de este trabajo y cual sería mi perfil con respecto al proyecto. Mis palabras textuales fueron: "quiero apoyar en silencio, de forma discreta. No quiero hacer prensa del pasado, sí de mi presente y de mi futuro. No me corresponde hablar a mí de este disco de Chopper. Es más. Mi respeto a Chopper lo llevé a Radical y nunca hemos tocado canciones que eran totalmente mías. Considero que Chopper debe ocupar ese único lugar en la memoria y en el imaginario de la gente y no me parece saludable mezclar las aguas. Mi presente y mi vida es Radical, quiero hacer prensa por lo que hago, por mi presente y futuro, no por el pasado... lo que hice... ya está hecho." "...Sin embargo quiero estar totalmente al tanto y enterarme de primera mano de cuando se editarán mis canciones. En esto soy intransigente. No quiero enterarme por radio de como viene una edición con cosas mías. No es un tema económico. Es un tema de DIGNIDAD.". Este mensaje fue absolutamente comprendido tanto por Renna como por Andrés Sanabria de Bizarro Records. Ambos han tenido la delicadeza de comunicarme los tiempos del disco.

Asimismo, en la previa de la nota que Gallinares le hizo a Radical por el UMT, le transmití el mismo concepto y con palabras quizás más fuertes. "Quiero dejar en paz a los muertos. No voy a invocar a Chopper porque sí. No tengo ese espíritu y no voy a molestarlo. Mi silencio es mi forma de demostrar respeto y debe ser respetada. Tengo pánico que aparezca un oportunista y diga 'vamos a reunir a Chopper' y yo tenga que decirle que no hago necrofilia. Evitemos esas instancias desagradables." La cara de Mario fue un poema... jajaja. Me acuerdo mucho de su cara, mezcla de asombro y algo que no logro decodificar. Sin embargo el mensaje fue muy bien entendido. Al aire, Mario (Gallinares) leyó un mensaje que preguntaba mi presencia o llamada y él explica conjuntamente con Renna mi posición, de una forma correcta al momento que se estaba viviendo...Quiero una mención aparte para la actitud de Jorge Polito de El Lado Oscuro. "Polo" ha trabajado con Chopper Management en la prensa del show de Barón Rojo. Al escucharlo en la nota, preguntar y manejar todas la carga emocional que se que le removía esa entrevista, no puedo más que agradecerle el respeto y la altura. Pocas veces las cosas son abordadas con altura. Chopper lo merece. Gracias Polo.

Emociones encontradas

El miércoles pasado se realizó una entrevista en la 91.1 FM a integrantes de Chopper. En la misma estuvieron presentes mi compañero Leo Rodríguez (batería de Chopper, actual Radical), Fabián Furtado (voz), Federico Sanguinetti (guitarra de la formación del primer disco - hasta 1995 - ), y vía telefónica Daniel Renna (manager desde 1989 a 1995 y productor del disco "Cortes") y Luis D´Angelo (bajista de Chopper hasta 1995). Moderaban en estudio Mario Gallinares y Jorge Polito de El Lado Oscuro.El día de la nota, Leo me decía con la mejor actitud y la más sana del mundo "...venite, vamos a contar qué es el disco". Sin embargo yo sabía que ese día mi corazón iba a ser un verdadero pandemonium. Llegó la hora de la nota y fue raro. Le pedí al Leo que me mande saludos... como un nene chico!!! Era como ver a la banda donde tocabas.. ese retrogusto de... tengo que estar ahí, pero no... no... Saludos aparte, pude escuchar al Chopper del primer disco en su totalidad y a su manager. El espíritu era unánime: fiesta y alegría por la edición del disco.Por un lado, al escuchar las anécdotas de la primera formación, me fue más fácil ponerme en lugar de público, aunque... es imposible en mi caso ser público de Chopper.. no, no, no puedo serlo... Pero el intento valió la pena, por lo menos hasta llegar a las anécdotas del 95. Ahí fue que el dique se rompió y empecé a caer en el abismo emotivo. Mucha cosa... era como que me pasaban LA película, iba viendo las cosas que viví, que sentí, por lo que peleé siete años. Y el saldo era mucha mucha confusión y una sensibilidad extrema... no era bueno que estuviese en el estudio. Si algo me propuse es trabajar en discreto por este proyecto. Lo mastericé con Daniel (Renna) y con Fede (Langwagen), le pasé data a Gallinares para la nota, piques, anécdotas de la era 1995-2002. Sin embargo hay mucha carga de subjetividad. En mi doble condición de músico/manager me ha tocado pasar por cosas, situaciones, presiones de las cuales me enorgullezco, pero que de plantearlas, la fiesta sería un verdadero campo de batalla, donde pesaría desde mi vida personal, mi realidad en el 95, mi familia, mi casa, verdadera base de operaciones de Chopper, la guerra abierta con personajes "intocables" de la escena, las ramificaciones al día de hoy, mi visión acerca de un global en el que estoy sumergido con Radical... y mil, mil episodios que me dejan en un estado del altísimo voltaje emocional, con un grado de sarcasmo al borde del paroxismo. ¿Se imaginan a Brikman en los estudios de Futura ese día? ¿Al lado de Furtado? y... freno acá... porque es sano que frene acá (en este lugar figuraban muchas más razones que sólo son comprendidas por pocos... no vale la pena).Sin embargo, los años no vienen solos. Para algunos es ablandarse y ceder. Para mí es repensar cual es la mejor actitud y la más constructiva. ¿Es bueno que vaya a pudrir el pastel en nombre de mi punto de vista? ¿Es ése el homenaje que quiero para Chopper? ¿La cantidad enorme de gente que se suma a la legión Chopper, quiere ver eso? ¿Es justo para el productor que apostó a este proyecto? ¿Es justo para mis ex compañeros? ¿Es justo para mi compañero de Radical, Leo? ¿Es justo para Polo? ¿Es justo para mí, parafraseando a Marcelo Liliemheim, entrar al paraíso por la puerta de servicio? No. No quiero eso. La fiesta en la radio ERA fiesta. Y mi espíritu no era de fiesta. Mucha conmoción y mucho torbellino. Mejor quedar en casa.

"Yo solo grito y peleo por mí mismo" - Balance

"No dejar que se reescriba la historia" es el buque insignia de este proyecto. Es como el avatar elegido por Daniel (Renna) para darle justicia al paso de Chopper por la música uruguaya. Estas líneas contribuyen a eso. "Cortes" es un proyecto del manager histórico de Chopper. Del manager que me abrió la puerta a esta aventura y al que considero AMIGO. Mi deber moral fue trabajar en el proyecto. No quiero rédito para Radical. Por suerte mi presente y futuro es independiente a esta historia. Eso lo aprendí de Chopper, pelear y gritar por mí mismo y por eso grito ¡RADICAL!

Este disco es un legado. Es masa muscular para un género que va forjándose como el mismo metal, lentamente al fuego de la memoria, del sacrificio y de los años y no por arrebatos de marketing y verborragias de management. El testimonio de este disco debe ser un ejemplo para todos los que tenemos una banda y que vivimos la realidad del metal en Uruguay. Pelea y sacrificio. Y esa es nuestra dicha... porque los músicos no tenemos que contar la historia... nosotros la hacemos con nuestras notas.
¡Brindo por eso!

Gabriel Brikman


lunes, 3 de diciembre de 2007

Logos: entrevista a Beto Zamarbide x 2


Entrevista publicada en el suplemento “No” del diario Página/12 (Argentina) – jueves 31 de agosto de 2006.


BETO ZAMARBIDE Y EL CUARTO DISCO DE LOGOS


El ex V8 descree del “nicho” del rock cristiano, y señala sus diferencias. Y no se olvida de las polémicas de los ‘80: “Lo que había era bardo a nivel social, no flores. Había desaparecido una generación y eso se traducía en violencia”.

Por Cristian Vitale

Que V8 –junto a Riff y Hermética– es una de las bandas más emblemáticas de la historia del heavy nacional, es una certeza tan enorme como el devenir desigual que tuvieron sus integrantes. Al malogrado Osvaldo Civile lo devoró el alcohol; Ricardo Iorio suele amotinarse contra el pasado; Gustavo Rowek mutó en alter con Nativo y el otrora endemoniado Beto Zamarbide hoy parece un arcángel. Quién lo ha visto y quién lo ve a ese frontman virulento que casi estropea a piñas a un hippie en el BA Rock ‘82. Que detonó las aguas mansas del rock post-Malvinas poniendo su voz acerosa a Ideando la fuga y Parcas sangrientas. O que tocó fondo, mal, con todo tipo de drogas, antes de “rescatarse”. “Nosotros irrumpimos en un momento en que había mucha cocaína en la calle y la gente se ponía muy loca, ¿sabés?”, dice, como tratando de recuperar un pasado brumoso. Se refiere al momento en que, junto a Riff, estaban “inventando” el heavy criollo. Pappo y amigos con Ruedas de metal, y V8 cabalgando sobre el tupido terreno de Luchando por el metal, disco que sellaría a fuego a las futuras generaciones metaleras.

“Nos acusaban de cadeneros y todo eso, pero nadie decía que a dos cuadras de Obras estaban asesinando pibes en la ESMA, mientras los medios publicitaban al BA Rock con el slogan ‘Bienvenido rock, adiós a la pálida’. ¡Y Piero tirando claveles a la gente! Una falacia total, ridícula, fellinesca. Lo que había era bardo a nivel social, no flores. Había desaparecido una generación y eso se traducía en violencia. En la época de V8 siempre caminábamos por las calles adyacentes a las avenidas, porque caminar por las avenidas implicaba caer preso o desaparecer. Después de eso, todos terminamos confundidos, y en esa confusión siempre gana el descontrol. En muchos casos, nosotros no sabíamos cómo reaccionar, el público tampoco y la gente se agredía a sí misma. Fue como un estallido del ‘ahora somos libres, ¿y qué hacemos?’. Cuando uno no sabe contra quién pelear, tampoco sabe de qué manera hacerlo.”

Es el único rato en que Beto se sobresalta. Durante el resto de la nota permanece sentado. Mira sereno y pacífico. Tiene 45 años y no acusa marcas visibles del pasado. No usa tachas, tatuajes ni anillos de metal. Está rodeado por dos nuevos integrantes del reformado Logos (Walter Scasso y Marcelo Ponce) y Miguel Roldán, aquel guitarrista que reemplazó a Civile en V8 y cofundó Logos, con él, en 1991. Los cuatro ultiman detalles de cara a la edición del cuarto disco de la banda (Plan mundial para la destrucción) y mechan palabras extrañísimas para la comunidad heavy. Hablan de Dios, la Biblia, la bondad y la crisis del ser humano. ¿De qué hablan estos pibes? “En el disco decimos que la crisis del ser humano responde a un plan. No solamente porque se fabriquen más misiles sino por la marginación a gran escala. Hay gente que directamente está excluida del sistema. El plan es mundial y ataca a los jóvenes de todo el planeta”, apunta, apocalíptico.


– ¿Qué onda con tus ex compañeros de V8?

– A Rowek no lo vi más después de la reunión del ‘96. No tenemos trato. Iorio, aunque talentoso, ya no es la persona que hemos conocido. Y Civile, ya sabés, aunque no sabemos si se suicidó o no. Yo sé que con la plata que ganó en el Metal Rock Festival, fue a internarse a una clínica para recuperarse del alcohol. Es una incógnita. La verdad es que, viendo el futuro de nuestros compañeros, no estamos arrepentidos de haber tomado el camino de la fe. Dios hizo que podamos estar con la cabeza lúcida, sin contradicciones ni dobles discursos. En la época de V8, si no teníamos drogas cerca no ensayábamos, porque no tenía sentido. Hoy es al revés.

– ¿Pueden las drogas explicar semejante conversión?

– Yo me cansé de ver morir amigos. Perdí tantos que, obviamente, no puedo considerar a quienes consumen como enemigos. Soy enemigo del problema, en verdad. En los ‘80 todo el mundo se inyectaba y nadie conocía el sida. Hay toda una generación que se perdió. Y después vino Menem y siguió matando.

El diagnóstico es claro. Beto y sus compañeros parecen parte de esa camada de rockeros pelmas y cristianos que están invadiendo los medios, que llenan estadios e incluso se mezclan con bandas terrestres en los megafestivales. Pero existen bemoles. Uno es que el mensaje cuasi religioso está presente, pese al reviente, desde los orígenes de V8. “Dios llora al ver al hombre cautivo de un sistema”, cantaba Beto en el primer disco de 1982. Y muchos temas de El fin de los inicuos (Salmo 58 o La gran ramera) hacen alusión a una búsqueda espiritual. Fue el momento en que la Biblia suplió a las drogas en los ensayos. Lo que hizo Logos fue racionalizar ese olfato espontáneo. Otro bemol es que, a diferencia de Rescate –por nombrar alguno–, ellos están de vuelta. “Yo toqué fondo mal, loco”, insiste Zamarbide. “Era una cosa de autodestrucción y engaño. En el caso de la generación anterior, el uso de drogas era con otro fin. Pero en los ‘80 fue distinto. Ahora, como nos abrimos de esa historia, terminamos siendo unos traidores.”

– ¿Por haber dejado las drogas o por haber introducido ideas religiosas en el heavy metal?

– Porque reaccionamos contra la pose de que para hacer rock tenés que ser un reventado.

– ¿Logos es una banda de rock cristiano?

–No. Somos cristianos que hacen rock pesado. Hoy, la media te exige etiquetarte. Hay un mercado de rock cristiano y eso. Pero Logos no es un ministerio cristiano, ni está al servicio de nadie. Las bandas que se dicen de rock cristiano quisieran estar en nuestro lugar. Ellas, en 1991, no querían salir de las iglesias y nosotros somos rockers hace mil años. Hay una diferencia.

– Pero puede afirmarse que Logos está en los antípodas de los parámetros estéticos, y las ideas que proliferan en los rockers “agnósticos”.

– Es que la mayoría de las bandas que escuchás en la radio están mandando mensajes tipo “afanale al quiosquero”. Eso es meterlos en la confusión y el caos. Los pibes que vienen a vernos, por suerte, no están taladrados por los medios. Nosotros creemos en el compromiso con esa gente... Si les volcás confusión y estupidez, los estás verdugueando. Nosotros les decimos que hay gente que está esperándolos en la esquina para venderles paco.

Roldán, cuyo discurso es casi un calco del de Zamarbide, interviene para marcar territorio. Si Babasónicos es el rock nacional, Logos es otra cosa. “Resulta que siempre que se habla de rock nacional, se habla de ese pibe que tiene cara de tortuga (Dárgelos), pero nunca de rock pesado con roce social. Y no es casual, porque la pavada da más de comer que la realidad. La pavada tiene mucho valor hoy... Te pasan 88 veces a los Babasónicos por la tele, y a vos ninguna. El único tipo que se mantuvo haciendo rock hasta la sepultura fue Pappo.”

Plan mundial para la destrucción es el cuarto disco en la serpenteada carrera de Logos. Entre 1991 y 1998 editaron los tres anteriores (La industria del poder, Generación mutante y Tercer acto) y después hubo una impasse propiciada por la mudanza de Zamarbide a Estados Unidos. “Me fui porque estaba enojado con el país. Hoy parece que el artista tiene que estar a full y siempre te sale un gol de chilena. Por eso me pareció inteligente dejar que pase un tiempo. Incluso llegué a pensar en dejar la música.”

A golpes se hacen los arreglos

Zamarbide puso la casa para una de las trifulcas cumbre del metal argentino. En 1986, cuando Civile se quedó en Brasil con Rowek, la banda no sólo convocó a Roldán sino que sumó otra guitarra: Walter Giardino. Apenas duró cuatro meses. “Estábamos en casa y Giardino no compartía nada con Iorio. Había incompatibilidad entre ambos y se agarraron a trompadas. Uno dijo: ‘No me gusta tu onda’, el otro le respondió y se fueron a las piñas. Era parte de la confusión. Además, V8 no era la banda que Walter esperaba”, evoca.

– ¿Qué otras piñas viste?

–Uff. Mil. En esa época nos agarrábamos a piñas hasta por un golpe de bombo. Era normal que Peyronel y Pappo se agarraran y terminaran debajo de la mesa donde los viejos napolitanos comían fideos. ¡Cuántas veces vi a Vitico agarrándose a ganchos con Pappo por un arreglo! En V8 era lo mismo.
El ex V8 descree del “nicho” del rock cristiano, y señala sus diferencias. Y no se olvida de las polémicas de los ‘80: “Lo que había era bardo a nivel social, no flores. Había desaparecido una generación y eso se traducía en violencia”.



Entrevista publicada en la revista Jedbangers (Argentina) nº 19, abril 2007.

¿Qué estuviste haciendo últimamente?

Beto Zamarbide: Estuve yendo a Argentina a tocar en Cosquín y González Catán, continuando con nuestra gira de presentación de "Plan mundial para la destrucción". Regresé hace un par de semanas.

¿Cómo fue la respuesta del público para el disco? ¿Era lo que esperabas?

BZ: Realmente superó las expectativas. La gente ya corea las canciones nuevas a solo tres meses de su lanzamiento.

¿Cómo es un día de tu vida? ¿Qué hacés generalmente desde que te levantás hasta que te vas a dormir?

BZ: Vivo junto a mi esposa Gaby y mi hija Priscila que tiene poco más de un año y medio. He decidido cuidar de ella la mitad del día y trabajar la otra mitad, hasta que pueda comunicarse mejor. O sea que me levanto y es ella la primera persona que veo y con quien estamos construyendo una relación muy buena. Paso las mañanas preparándole las comidas, cambiándola y sobre todo, tratando de guiarla en el camino que comienza en este mundo. Luego, por las tardes, cuando llega Gaby me pongo en lo mío, que abarca desde cuidar y mantener que la casa esté en orden, hasta encargarme de las demandas de la banda que en estos momentos son bastante intensas. Todos los días indefectiblemente riego mis plantas, hasta que me invente un sistema, que viene postergándose. Tambien disfruto de un buen y relajador baño con Priscila. Antes de acostarme leo bastante, tanto como puedo, para luego desmayarme en la cama.

¿Cuál fue el peor momento de tu carrera y cuál fue el mejor?

BZ: El peor fue cuando viajamos con Ricardo a Brasil en 1985 y experimentamos el desarme del primer V8. ¿El mejor? Ahora.

¿Qué le dirías a alguien que quiere ser músico de Heavy Metal?

BZ: Que invierta tanto tiempo en estudiar como en intentar hacer de su propuesta algo atractivamente universal. No solo pensándola como algo que jamás saldrá de su entorno. Sin esperar personajes mágicos que lo convertirán en estrella, sino viendo formas de crecer y resistir desarrollando su arte. Y sobre todas las cosas, soñar alto.

¿Qué tiene el Logos actual que no tenía el Logos antes de la separación?

BZ: En realidad tuvimos un impasse de unos años, que yo al menos no viví como una separación definitiva. Hoy creo que todos hemos evolucionado como personas y como profesionales. Miguel es un músico y un productor increíble. Todos estos años los ha invertido en el aprendizaje de técnicas que fueron plasmadas en este nuevo trabajo de estudio. El intercambio tanto de información técnica como en el plano espiritual, lograron en él y en el resto un momentum muy especial que se fue desarrollando y creciendo justamente en esta producción que realizamos en la Nave de Oseberg. Allí tambien contamos con un equipo de excelentes profesionales que dejaron lo mejor de ellos. Ademas creo que el aporte de Walter Scasso en el bajo y Marcelo Ponce en batería, hacen que este renacimiento de LOGOS posea elementos muy particulares, que nos han agregado una contundencia pocas veces vista y oída en la escena nacional. Son la base rítmica soñada por nosotros desde los comienzos. Yo tambien estuve haciendo mi "College" en música aquí y aprendiendo. En fin, creo que todos estos elementos han enriquecido nuestra propuesta hoy.

¿Qué lugar ocupa la religión en tu vida? ¿Alguna vez sentiste que ser músico de Heavy metal no era compatible con tus creencias?

BZ: Es un tema como tantos otros de trascendencia que me preocupan. Pero no soy un tipo religioso, en el sentido de practicar determinados rituales, ni repeticiones de palabras, ni otro tipo de tradiciones y costumbres. Todo lo contrario, no creo que la religión, concebida de ese modo, traiga más que aburrimiento. Lo que sí ocupa un lugar trascendente en mi vida es la relación con mi Creador. Ésas son dos situaciones totalmente distintas. Es terrible el daño que los religiosos han cometido contra la humanidad. Si pretendían, cosa que dudo, re-ligar a Dios con nuestro ser espiritual, fracasaron. En consecuencia vemos que el hombre occidental promedio del nuevo siglo carece de vida en el espíritu y llega a aceptar que solo somos un objeto sin alma. De todos modos a pesar que la mayoría continúa atontada y aturdida por los "nuevos dioses" mediáticos, hay quienes desesperadamente están buscando algo que los pueda sostener. La gente está tan confundida que llega a creer que "El Código Da Vinci" no es ficción y se abalanza desesperadamente a las góndolas a comprarlo y consumirlo. El ateísmo se ha generalizado. El hombre se ha transformado en un ser autómata, carente de sentimientos. Los viejos valores, por considerarlos antigüedades, están en desuso, todo se ha desacralizado. Viéndolo como un signo vital del progreso, muchos aceptaron clonarse y uniformarse globalmente poniendo sus cerebros en formol y permitiéndole al poder su dominio y control. Hace solo unas décadas atrás, los hombres anhelaban interiormente esos momentos diarios en que se relacionaban con sus pares y con su Creador. Hoy, nuestro corazón, está contaminado por la ansiedad de desarrollarnos egoísta e individualmente. Todo lo verdaderamente importante, los temas trascendentes, se relativizan. Cada uno sólo encuentra la cima en el éxito personal. De este modo la salvación del Espíritu no tiene sentido. Ya la "encontraron". Pero creemos que vienen otros tiempos y pronto... Seguidamente y respondiéndote por partes, hablando de "Incompatibilidades" te pondría solo a modo de ejemplo, un fragmento de los que escribieron las primeras páginas del Metal mundial. Una de las canciones que para mí dieron origen a todo lo que vino después en cuanto al metal se refiere, es el tema "Black Sabbath" que dice: "Satan sitting there he's smiling / Watches those flames get higher and higher / Oh no, no please God Help me..." (Satán sentado ahí, está riendo/ Mira esas llamas creciendo / On no, Dios ayúdame por favor). Desde el Génesis de la música pesada hacia fines de los 60 estos tipos, que para mí fueron los arquitectos del metal, los creadores de los riff que inmortalizaron el género, ya incluían en su lírica esas figuras que representan a los íconos principales de la religión judeo-cristiana. En los '70 aparecen los Judas Priest (los sacerdotes de Judas) del mismo barrio que los anteriores, tomando el nombre del personaje bíblico que "vende" a Jesús. Luego la casi totalidad de las bandas de Heavy Metal utilizaron figuras religiosas en su lírica. Salvo la movida del Glam Metal, que aportó otro estereotipo. A nivel Heavy Rock Nacional, Vox Dei (Vos de Dios) graba su obra máxima "La Biblia", uno de los álbumes más vendidos a nivel local hacia fines de los '60. Por eso es que veo que esa "incompatibilidad" es justamente en este género donde menos existe. Pero claro, en Argentina, los comunicadores y críticos compulsivamente asumen que Rock y religión no tienen nada en común, muchos de ellos mostrando su hilacha hippie-guevarista. Acá en Estados Unidos, donde vivo, a nadie se le ocurriría enunciar una burrada semejante, porque justamente desde Elvis, pasando por Little Richard, Jerry Lee Lewis, hasta Jimmy Hendrix, por nombrar algunos, todos ellos han surgido de las iglesias, en donde la música Gospel fue su primera y principal influencia. Allí han aprendido a tocar los instrumentos y posterirmente desarrollar su propio arte. Yo pertenezco a la generación que vio nacer y desarrolló el Heavy Metal y el Punk. En esos '70 ambas tribus eran asiduos lectores de la Biblia, la cual apoyaba sus posturas apocalípticas del "No futuro". Sin embargo, escucho a algunos con una ignorancia que se alza aún más atrevida, diciendo que ellos "no soportan a las bandas que mezclan la religión con el rock" y por otro lado se pavonean orgullosos con el disquito de Maiden: "El número de la Bestia" donde en el tema 1 aparece el mismo Vincent Price, quien comienza el disco recitando versos del Apocalipsis de la Biblia. ¡Si supieran lo equivocados que están!

Viviste muchos años en Estados Unidos. ¿Qué fue lo mejor y lo peor de esa experiencia?

BZ: El desarraigo es siempre una experiencia traumática. Tal vez lo que me ha ayudado a seguir adelante es el hecho de tener un apoyo como el que tengo de mi esposa y de Dios mismo. Luego aquí pude descubrir las raíces culturales donde nació el rock, pude estudiar y desarrollarme como músico, creando en mi interior un panorama más amplio del fenómeno cultural que marcó mi vida.

Este es un año de elecciones presidenciales ¿Qué expectativas tenés?

BZ: Conozco profundamente la geografía y la Historia de mi país, me apasiona. Es algo que sufro en el punto del planeta donde me encuentre. La mayoría de los votantes, todo lo contrario. Mis expectativas sueñan con que puede haber un cambio a largo plazo, que se puede producir solamente cuando la gente de nuestro país haya adquirido, como sea, educación. En Argentina aún es gratuita y hay bibliotecas abiertas las 24 horas. Y a posteriori cuando el pueblo organizado reclame seriamente la redistribución de las riquezas. Acá donde vivo el gobierno redistribuye el 70% de sus ganancias entre el pueblo, en Argentina no llega al 15%... ¡Ah sí, pero ellos son más comunistas que Stalin! ¡Qué jeta tienen los políticos argentinos! Pero eso vendrá, si viene,... luego. Primero está la educación. La mayoría de la gente en Argentina no sabe en el país que vive, esa creo que es la raíz de todo: ¡la ignorancia!

¿Qué significa para vos hoy en día haber formado parte de V8?

BZ: En mi caso la alegría que te da el saber que cantaste arriba de un escenario la realidad de tu generación, con compromiso y pasión y que además no estabas equivocado en el camino que elegiste. Cuando los críticos despedazaban a la banda intentando sepultarnos en una fosa común, quién iba a decir que hoy en día la mayoría de las remeras que ves en la calle son las de V8. ¡A mí me corre un fresquito maravilloso! ¡Ahí tienen manga de mediocres!

¿Cuándo fue la última vez que hablaste con Iorio?

BZ:Hace más de 12 años nos tomamos juntos una cerveza en el Bar del subsuelo de la galería Bond street. Esa fue la última vez que hablé con Ricardo Iorio.

¿Qué banda -hoy en día desaparecida- te gustaría que vuelva al ruedo?

BZ: Si es por pedir... la de "Pappo's Blues 3".

¿Podés vivir de la música? Si no, ¿de qué trabajás?

BZ: Puedo traer el pan a mi casa, con los talentos que Dios me regaló. No es demasiado pero es suficiente. Además de ser la voz de Logos, continúo con el maestro de luthería Horacio "Tucata" Suárez restaurando y vendiendo algunos instrumentos. Con él, en los '90 fabricamos más de 40 piezas entre bajos y guitarras.

¿Cómo fue el encuentro más raro que tuviste con un/una fan?

BZ: No sé, creo que fue la experiencia que vivimos cuando fuimos al sur, donde vimos que había un equipo de fútbol local que se llamaba "Logos Fútbol Club". Después vinieron los jugadores al vernos al show con las camisetas blancas y negras. Habían ganado 4-2. ¡Me pareció muy loco!

¿Tenés algún hobbie? ¿Qué acostumbrás hacer en tu tiempo libre?

BZ: Ahora últimamente estoy en un cope con la tierra muy especial y me monté una quinta donde tengo diversa cantidad de hortalizas que consumo a diario. Acá no es como en Argentina, donde sobra la tierra virgen, si querés tierra la tenés que comprar y antes tenés que preparar el suelo que es una piedra coralina blanca durísima de partir.

¿Qué harías con un millón de dólares en tus manos?

BZ: Haría una fundación donde poder albergar a algunos de los niños que viven por debajo de la línea de pobreza. Un refugio donde tengas educación y cariño. En nuestro país como en el resto de Latinoamérica son más de la mitad de los niños que nacen.

¿Que te gustaría que diga en tu lápida?

BZ: Me guste o no, seguramente dirá "¡V8 no murió!" (risas).